Las personas que sufren de alguna discapacidad o deficiencia, requieren de atención constante por una persona o un cuidador. No obstante, algunos logran conseguir cierta independencia, aunque a muchos les supone un trabajo muy duro lograrlo.

Muchos consiguen una autonomía total, gracias a su esfuerzo

Se suele decir que la voluntad mueve montañas, y es cierto. Hay decenas de historias de personas que pese a su discapacidad, han sido capaces de llegar a ser diseñadores, han compuesto música o han logrado vivir una vida tan normal como la de cualquier otra persona.

¿Realmente existen estas personas? Por supuesto que si, y están a nuestro alrededor, aunque a veces no se les da la publicidad o el reconocimiento que se debería. Un ejemplo lo encontramos en las personas que participan en los Juegos Paralímpicos. ¿Acaso estas personas tienen reconocimiento por su enorme esfuerzo? No, es más importante hablar de fútbol, del corte de pelo de Leo Messi o a que nuevo jugador fichará el Real Madrid.

Pero estas personas han logrado llevar una vida tan normal como cualquier otra persona. ¿Qué no tienen brazos? No importa, han sabido adaptarse y usar sus pies como si fueran sus manos y usan estos para cocinar, comer o para leer un libro. ¿Qué se ven obligados a estar en una silla de ruedas? Gracias a algunos aparatos pueden coger las cosas más altas sin tener que pedir ayuda a otra persona.

Aunque en su vida personal están bien adaptados y acomodados, en la vida laboral este sector sigue estando en una exclusión social que puede llegar a catalogarse de “salvaje” ante la negativa de las empresas a contracta a este colectivo. Muy a su pesar, los esfuerzos del Gobierno para ayudar a este sector no han logrado los objetivos esperados en los últimos años.

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